Wilhelm Reich: Cuerpo y Discurso

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La palabra y su relación con el cuerpo son algunos de los elementos que se abordan en este trabajo.  Es una tesis que ‘habla’ del hablar planteando también las posibilidades que tiene la conversación libre en la sociedad chilena, un país en donde ha operado con fuerza el tabú de la política y la sexualidad. Por ello el tema ‘Enjoy the silence’ (disfruta el silencio) del grupo de música inglés Depeche Mode (1990) resulta pertinente como introducción al problema:  “Enjoy the silence, words like violence, break the silence, come crashing in into my little world, painful to me, pierce right through me”[1].

Con estos antecedentes, el documento explora las aproximaciones que han realizado las ciencias sociales al problema de la relación entre el discurso, el cuerpo (su vivencia) y su no poco común separación. En efecto, sabemos que el cuerpo es y ha sido objeto de reflexión desde las ciencias humanas en toda su historia (Platón, Aristóteles, Nietzsche, Foucault, etc.). No obstante, cabe hacer notar que es en la perspectiva fenomenológica trabajada por el filósofo alemán Edmund Husserl (1859-1938) donde se encuentra un eje de aproximación donde se esclarecen las aristas del problema en forma muy cercana a la concepción que plantea la biosíntesis de Boadella. Lo interesante es notar que el cuerpo puede ser concebido como un cuerpo humano sentido (leib) y no -sólo- como un cuerpo físico o cosa (körpe).  En efecto, Leib y Körpe son dos palabras del idioma alemán que distinguen aquello que en el idioma español aparece atado en un sólo término: cuerpo.

Por otra parte, en las ciencias sociales y la filosofía es común referirse a lo que se denomina ‘discurso’ como un elemento que permite captar el sentido de lo que hacemos. El estudio del discurso provee un potente medio para investigar el sentido común y el orden social en tanto este es hablado.  No obstante, cabe una sospecha, en ese marco el lugar del cuerpo es concebido comúnmente como ‘lenguaje no verbal’, quedando por ello relegado a un segundo plano en la investigación social común. El lugar del discurso como objeto social de observación se debe al potente lugar que ocupa en las sociedades contemporáneas como elemento de cohesión y orientación cognitiva. Por decirlo así, los estudios del Discurso pueden entenderse como el estudio de ideologías. El sentido de sí y el mundo se modula narrativamente. El objeto discurso, ya sea que adquiera la forma de signo, símbolo o relato sostiene las subjetividades (sujeto= sub jectum) y da forma al mundo.

En específico, en el campo de la psicología la relación cuerpo y discurso fue explorada en los inicios del psicoanálisis. Desde Sigmund Freud a Reich[2], se abre una tradición que naciendo desde el psicoanálisis comienza a experimentar e integrar la experiencia somática en la relación terapéutica. Pensar, actuar y sentir en la misma dirección se vuelve un camino de salud y equilibrio. No obstante, nuestra experiencia de vivir en sociedad muestra que esta necesaria relación encuentra obstáculos en el camino. Desde tradiciones teóricas tanto en sociología como en psicología encontramos planteamientos como la teoría de la disonancia cognitiva de Festinger o la teoría ‘closed mind’ en Milton Rokeach en que apreciamos como elemento básico la idea de escisión (partición, rompimiento, división, separación)[3]. Es decir, un mecanismo de defensa frente a la angustia o ansiedad de modo de reestablecer un equilibrio perdido. Este movimiento (escisión) constituye la base sobre la cual se forma la coraza descrita por Reich, autor en el cual Escisión, Coraza y Carácter son términos estrechamente relacionados.

Esta tesis es una invitación a conversar sobre el cuerpo avanzando hacia mayores grados de conciencia para reestablecer el equilibrio, para ello se invita a reflexionar sobre 3 preguntas que gatillan una conversación :¿Qué es el cuerpo para esta sociedad?.¿Qué es el cuerpo para tí?. ¿Qué le pasa al cuerpo al hablar?. De lo que se trata es visibilizar la dicotomía entre un cuerpo objeto de la percepción ‘se dice que’ y un cuerpo sujeto de la percepción y con ello constituyente de mundo. De este modo permitimos que la conciencia se pose sobre/en el cuerpo, es por así decirlo un movimiento hacia adentro para tomar ‘conciencia de sí’ desarrollando un testigo u observador interior que da cuenta de nuestra trayectoria vivencial en distintos espacios, ya no sólo como funciones si no como una experiencia sentida.

 

[1] Disfruta el silencio, las palabras como violencia, rompen el silencio, irrumpen con estruendo, en mi pequeño mundo, me resultan dolorosas, me atraviesan.

[2] En el periodo que va aproximadamente de 1920 a 1930, Reich discípulo de Freud recoge elementos del psicoanálisis desplazando su atención  hacia lo que él conceptualiza como Análisis del Carácter. Así estas ideas van a marcar un hito en la separación progresiva de Reich con Freud. Para una discusión  completa de este tema se pueden consultar textos de Boadella como Wilhelm Reich: The Evolution of His Work, Routledge & Kegan Paul, 1985.

[3] Al respecto ver Freud, Melanie Klein, Otto Kernberg entre otros.

Para una revisión completa de este trabajo descarga aquí: Wilhelm Reich. El reencuentro entre el cuerpo y el discurso. 2011