El día de la Marmota (una lectura desde el Carácter)

El Carácter como Día de la Marmota

David Boadella afirma que el carácter es la historia congelada de la persona. Plantea además que la neurosis limita la espontaneidad de ésta y la lleva a un acorazamiento, reduciendo sus potencialidades para explorar el ambiente que la rodea y desarrollarse. Este planteamiento me hace pensar en una película notable, cómica,  que dentro de sus múltiples lecturas permite ilustrar como se vive el mundo desde el carácter, esa estructura firme y arraigada que describió W. Reich y que impide la libre circulación de la energía, y con ello, de la vida misma.

Atrapado en el tiempo,  también conocida en Chile como el Día de la Marmota o Hechizo del Tiempo es una comedia romántica estrenada en 1993, con actuaciones de Bill Murray y Andie MacDowell bajo la dirección de Harold Ramis.

El personaje de Bill Murray, es un tipo arrogante, frustrado en sus ambiciones y aburrido con su trabajo como meteorólogo de una cadena de televisión que es enviado a un pequeño pueblo para hacer una nota periodística sobre la predicción del fin del invierno. En esta aislada localidad, existe un rito en el cualla Marmota señala cuanto queda de invierno de acuerdo a su comportamiento al salir de su guarida. Phil (Bill Murray) está acompañado en esta tarea con dos personas con las cuales poco se vincula: Rita (una atractiva redactora) y un camarógrafo. Una vez cumplida la misión de reportear el rito de la marmota deciden regresar a la ciudad para el noticiero, pero una repentina tormenta de nieve los obliga a quedarse en el pueblo. A la mañana siguiente, el reloj marca las 6 am, hora de levantarse, pero al rato Phil nota que algo extraño esta sucediendo. Todo se repite igual que el día anterior!!, las mismas acciones, las mismas situaciones.

¿Como se rompe este ‘hechizo’?.

Con la eterna repetición de los acontecimientos, lo que Phil experimenta al rato es la pérdida de sentido y una búsqueda desesperada por salir de ese estado, con humor se muestran: intentos de suicidio de todas las formas posibles,  intentos de sacar ventaja de su conocimiento ’privilegiado’, etc. Finalmente, después de un tortuoso camino, a lo que Phil accede es a la comunicación de su padecer a través de un vínculo real y con ello, a la conciencia de su lugar en el mundo.

En esta puesta en escena del absurdo de la repetición de los acontecimientos, podemos ver una potente reflexión que es rastreable en el pensamiento universal. Algunos al comentar esta película hacen referencias al mito griego de Sísifo, un personaje mitológico que por su astucia fue castigado y condenado a perder la vista y empujar para siempre una enorme y pesada piedra montaña arriba para volver una y otra vez a subir sin propósito. También es posible ver la compleja y poco comprendida idea del eterno retorno de Nietzsche, la cual podría resumirse así en las enseñanzas del sabio Zaratustra: ‘obra de modo que un horizonte de infinitos retornos no te intimide; elige de forma que si tuvieras que volver a vivir toda tu vida de nuevo, pudieras hacerlo sin temor’.

Como bien lo muestra la atmósfera de la película, algo hay congelado para que actuemos en un mundo que nos parece en una continua y tediosa repetición. Para la biosíntesis, es el análisis del carácter el que nos permite acceder a esa dimensión inconsciente y que hace que el mundo parezca ser de un modo cerrado y no de otro. Tal como lo sugiere la película, son los vínculos reales y sanos los cuales permiten romper ese hechizo, pero para eso tal como lo hacia la marmota, hay que salir de la guarida.

Escrito para el Boletin N°2 de Biosíntesis: boletín_2. cine Dia de la Marmota