Recordar, repetir y reelaborar (Entre Freud, Bergson y Ricoeur)

«En verdad lo he sabido siempre, sólo que no me pasaba por la cabeza o no había pensado o no lo relacionaba con esto o lo otro»

Nemósine. La personificación de la memoria como hija de Gea y Urano
Nemósine. La personificación de la memoria como hija de Gea y Urano

 

 

Descargar: FREUD (1914g), Recordar, repetir, reelaborar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Otros Textos a revisar

“La memoria es una herramienta de historicidad. Constituye la expresión del trabajo, individual o colectivo, que puede llevar a cabo un sujeto sobre su historia en un intento por conferirse libertad, autonomía, creatividad, ante las múltiples determinaciones de las que es producto. Aunque nadie pueda cambiar la historia, en la medida en que lo acontecido ya aconteció, cada quien puede cambiar la manera en que la historia actúa en él” (V. De Gaulejac. Memoria e Historicidad).

Artículo. Gaulejac-Vincent-de-Memoria-e-historicidad

Ricoeur. tiempo-y-narración-i

Ricoeur. Tiempo-y-narración-ii

Ricoeur. Tiempo-y-narración-iii

“Lo importante, para nosotros, es el vínculo entre compulsión de repetición y resistencia, así como la sustitución de este ultimo fenómeno por el recuerdo. En eso consiste el obstáculo a la prosecución del análisis. Ahora bien, más allá de la mirada clínica, Freud presenta dos proposiciones terapéuticas que serán para nosotros de máxima importancia en el momento de trasladar el análisis clínico al plano de la memoria colectiva, como nos sentimos autorizados a hacer en esta fase de la discusión” (Ricoeur, P.  La Memoria, La Historia, El Olvido. Pag 98)

RICOEUR, P. – La-memoria-la-historia-el-olvido-LAVmemoria

Ricoeur. Teoria de la interpretacion. Siglo XXI

Ricoeur. Historia y Narratividad

Bergson: “En efecto, hablo de cada uno de mis estados como si formase un bloque. Digo, y con razón, que cambio, pero el cambio me parece residir en el paso de un estado al estado siguiente: de cada estado, considerado aisladamente, quiero creer que sigue siendo lo que es durante todo el tiempo que se produce. Sin embargo, un ligero esfuer­zo de atención me revelaría que no hay afecto, repre­sentación ni volición que no se modifique en todo mo­mento; si un estado de alma cesase de variar, su dura­ción cesaría de transcurrir. Tomemos el mas permanente de los estados internos, la percepción visual de un obje­to exterior inmóvil. El objeto puede permanecer idéntico, y yo puedo mirarlo desde el mismo lado, bajo el mismo ángulo, con la misma luz: la visión que de el ten­go no por ello difiere menos de la que acabo de tener, aunque no fuera mas que porque la visión ha envejecido un instante. Ahí esta mi memoria, que inserta algo de ese pasado en este presente”. La duración como experiencia psicológica. En Bergson. Memoria y Vida. Pág 8.

Bergson Henri – Memoria y vida

Bergson Henri – Ensayos sobre los datos inmediatos de la conciencia