La Crítica a la economía política. Un intento de eliminación.

¿La vida v/s la economía?.

En medio de la pandemia y con la necesidad de pensarnos más que nunca como sociedad, bien cabe recordar la función emancipadora de la crítica y su exploración de otros mundos posibles. Es justamente ese papel, esa función instituyente la que ha sido atacada de forma sistemática a lo largo de la historia, con episodios de una brutalidad que refleja de cuerpo entero a sus perpetradores.

Resulta significativo notar que entre los libros que los militares golpistas quemaron (además de cualquier cosa que dijese revolución o cuba, cubismo), y que vemos en esta fotografía, se encuentre un texto de Marx sobre economía, específicamente sobre economía política.

La economía política es una de las ramas de la economía más excluidas del debate público actual y prácticamente ausente en la formación de las escuelas de economía del país. De hecho la Universidad de Chile contaba hasta el año 73′ en su facultad de economía dos secciones: la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas (FACEA) dirigida por Jose Elias y la Facultad de Economía Política, dirigida por Roberto Pizarro Hofer, ésta última disuelta violentamente ese mismo año.

En tiempos actuales, en que los mass media instalan la dicotomía vida/ economía, amerita preguntarse qué estamos entendiendo por ésta última, como si hubiera UN sólo pensamiento económico, el de Friedman y sus boys. Por ello se hace necesario volver a las preguntas fundamentales: que producir, como producirlo y a quien distribuirlo.

Un libro que intentaron destruir.

Pocos años antes de escribir EL Capital (1867), Karl Marx muestra su enfoque dialéctico materialista en un conjunto de textos también conocidos como los «Grundisse», borradores que son conocidos bajo el nombre de: Elementos fundamentales para la crítica de la economía política. En la introducción podemos encontrar la critica radical al pensamiento económico imperante (hasta el día de hoy), fundamentada sobre todo en un individuo «mónada» sin sociedad, una suerte de Robinson Crusoe sin interés público:

«Individuos autónomos. Ideas del siglo XVIII.
a) El objeto a considerar es en primer termino la produccion material. Individuos que producen en sociedad, o sea la produccion de los individuos socialmente determinada: este es naturalmente el punto de partida. El cazador o el pescador solos y aislados, con los que comienzan Smith y Ricardo, pertenecen a las imagi­naciones desprovistas de fantasia que produjeron las robinsonadas dieciochescas». Introducción. K. Marx. Elementos fundamentales para la crítica de la economía política (borrador) 1857-1858. Pág 29 (en pdf).

El pasado adviene, el presente es un acumulado de pasados.

En 1973, Santiago de Chile, calle Diagonal Paraguay con Lira, militares burdamente intentan mediante la quema hacer desaparecer el pensamiento.

Imágenes de la captura y quema del libro de Marx
Imágenes de la captura y quema del libro de Marx por soldados en 1973. Esquina de calles Diagonal Paraguay con Lira. Santiago de Chile.

 

 

 

 

 

Año 2020, aquí el mismo libro en DIGITAL  publicado por Siglo XXI en 2007 .

LA DESTRUCCION DE LIBROS EN CHILE. UN INTENTO DE ANIQUILAR EL PENSAMIENTO.

Un notable trabajo sobre la destrucción de libros que vivió nuestro país al inicio de la dictadura, es la exposición de  Lorena Zilleruelo. Memoria de los Libros (exhumación de una historia) 2006.

Se trata de una exposición de la que me habla Francisca y de la quedan registros en blogs que ya tienen 15 años.

A continuación reproduzco aquí algunos de esos recuerdos.

Natalia Arcos, en un blog de la época, refiriéndose a la exposición de Lorena del año 2006, señala: «La instalación sonora de Lorena Zilleruelo busca entonces situar la oralidad en el emplazamiento que las artes tradicionalmente le han negado: sustrae la narración verbal del ámbito doméstico y lo lleva al estético, mediante una operación de recuperación de testimonios por escritos, trasladados luego a la palabra hablada. Es interesante que este anhelo surja de alguien que ha trabajado fundamentalmente con el medio audiovisual.

Memoria de los Libros (exhumación de una historia)‘ consiste en la recopilación de recuerdos de aquellos que sobrevivieron a los primeros días de la dictadura chilena. No se trata de testimonios al azar, sino de relatos que cuentan qué hizo cada persona con sus libros políticos. Este ha sido un tema poco tratado, en relación a dolores mayores de nuestra historia como las desapariciones y torturas. El deshacerse de libros fue un acto cometido por cientos de miles de ciudadanos para “borrar evidencias” y por lo tanto, tiene más que ver con la cotidianeidad bajo un régimen de terror que con grandes hazañas de resistencia.

Esta instalación de relatos hablados consiste en sillas blancas reclinadas, en las cuales se esconden parlantes; al sentarse, el cuerpo del visitante es acogido al mismo tiempo en que él acoge al Otro en su historia personal.
Es un acto que rememora los espacios de intimidad en que los secretos y los recuerdos son develados, como la cama de una pareja o la mesa de una familia.

Un video con imágenes de archivo pasando en loop y emplazado a un costado muestra a militares quemando libros en las calles. No es tanto la imagen en sí como el apoyo que da a los relatos, la razón de su presencia.

La generación a la que pertenecemos Lorena y yo vivió su infancia en dictadura, y aunque muchas cosas de esos años las vivimos en carne propia, otras tantas las supimos (en ese ayer y aún hoy) por lo que nos contaban los adultos. Era notorio el hecho de que la voz de ellos bajaba inmediatamente de volumen, como si las paredes estuvieran tapizadas de micrófonos o los vecinos fueran espías. Era un gesto inconsciente impulsado por la paranoia; con el tiempo he podido comprobar lo mismo en personas de otras nacionalidades que en sus países también sufrieron regímenes perversos. Esos susurros del miedo, del secreto contado bajito a menos de un metro de distancia, son los que “Memoria de los Libros (exhumación de una historia)” emplaza hoy en un lugar público y cómodo, compartido por espectadores extraños entre sí.

La intención detrás de esta ambientación semi-privada es reactivar la memoria no de una manera aurática, monumental o alegórica, sino a través de testimonios frágiles y precarios que remiten a experiencias concretas, tanto para el que escucha como para el que cuenta.

La oralidad, que es la principal vía por donde transcurrió gran parte de la historia e imaginación de la humanidad, ha sufrido en el último siglo el embiste de los medios de masas, del stress de la vida moderna y del autoritarismo.

La memoria aniquilada por el terror, inflingido o sufrido, está ligada a su vez al asesinato del lenguaje. La riqueza de verbos y conceptos que manejaba el pueblo, la oratoria y el discurso ya no existen más en la misma calidad que antaño. A la represión le sigue la pobreza en la comunicación de las ideas.

El código y la metáfora llegaron para ocultar los mensajes y al final sólo ha quedado la forma críptica para algunos o la banalidad exenta de contenido para la mayoría.

Es fundamental reinventar nuestro lenguaje y eso empieza hoy por oír,de verdad, al otro».

Blog: (De) construcción del Arte Contemporáneo.

Como vemos, de la exposición de Lorena nos quedan algunos relatos en blogs que se mantienen aún. Verónica señala:

«Escucho la historia de las quemas de fichas de una célula del partido socialista y de la quema de textos sobre salud pública, en la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile. Escucho decir que el doctor y salubrista, Hugo Behm Rosas no se resignaba a entregar un libro. “Pero si está todo subrayado”, se lamentaba el doctor Behm. Las voces también hablan de pequeñas hogueras privadas, encendidas en los patios de las casas, antes de que llegara una patrulla militar y los textos de sociología, biología o literatura, se convirtieran en pruebas acusatorias. Escucho esto y retorno a mi archivo personal. Vuelvo a ver el pequeño patio del departamento de la calle La Tranquera (la calle de una cuadra que parte en Avenida Vicuña Mackenna y termina en San Camilo). El departamento 2, del edificio Nº 54. Es un patio desordenado, donde hay jabas de madera, algunos maceteros con filodendros y matas de cardenales; la escoba y la pala semi-oxidada, los alambres para colgar la ropa y los perros para fijarla y que no se la lleve el viento hacia los techos del garaje. Es el patio de mi infancia el que veo mientras voy cambiando de silla y escuchando los relatos recopilados por la artista chilena Lorena Zilleruelo».

Del blog Mirilla.

Fernando Báez en su libro Historia Universal de la Destrucción de los Libros (2004) ha dedicado varias páginas a esta acción destructiva por parte de regímenes totalitarios.

Fernando Baez. Historia Universal...2004.

Otros:

Bibliocausto. Columna en el Mostrador.

Otro Libro que corrió igual suerte.

«Para leer al Pato Donald, de Ariel Dorfman, fue secuestrado de las bodegas de la Editorial Universitaria de Valparaíso junto a otros impresos y lanzado al fondo de la bahía por miembros de la Armada, que consideraron su contenido altamente peligroso». La historia oculta del regimen militar. Cavallo, Salazar, Sepúlveda. 2008. Pág 203.

EDITORIAL QUIMANTU

Extracto sitio Memoria Chilena.

De este proyecto podemos encontrar ejemplares digitalizados en diferentes blogs. La revista Cabro Chico, El Jinete Solitario-El Manque, La Firme, etc.

UN BLOG: Recuperando la memoria. Mayoneso.

Blog: Comic clásico periodo pre 73. SaladeHistoria.