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marce52

Sólo cumplimos la Ley: La negación del sufrimiento y la banalidad del mal en Chile

1. «Sólo cumplimos la Ley»

Hace unos días pensaba en el aporte de Arendt a la comprensión del Holocausto judío a partir del juicio de Eichmann (responsable del transporte a los campos de concentración). Las consecuencias de la tesis de Arendt para comprender el status quo en torno a la injusticia son devastadoras e iluminadoras, en especial si pensamos en relación a la desigualdad y la injusticia en Chile. El texto de Arendt puede ser descargado aquí, también puede verse la versión cinematográfica por ahí.

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2. El procesamiento del sufrimiento en Chile.

Captura de pantalla 2014-07-31 a la(s) 23.35.37Desde el proyecto Desigualdades  desarrollado en la Universidad de Chile en conjunto con otras universidades, la profesora Barozet señalaba a mediados de esta semana en la AIS en Japón a propósito del estudio de percepción de la élite económica que «en la mayor parte de las personas hay conductas adaptativas, es decir, si tú quieres seguir viviendo la vida, tú desarrollas una comprensión del mundo donde no estás sufriendo todo el rato o indignado en cada minuto del día».

Estos dos elementos, la lectura de Arendt sobre la Banalidad del Mal y los resultados del proyecto Desigualdades me invitar a pensar  la cuestión del sufrimiento como una clave potente en Chile para pensar los procesos de nuestra historia reciente, no sólo como una historia circunscrita a las violaciones de derechos humanos y desaparecidos, sino como una huella en la subjetividad de la población completa sea que responda o no a ellas. Dentro de las publicaciones que se pueden consultar para configurar el problema sugiero al menos dos:

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En El Chile profundo aparece el Dolor como temática del Capitulo 5: El Estado, justicia y la comunidad del Dolor y el Capitulo 11. Educación: dolor, analgesia y movimiento.Leer más »Sólo cumplimos la Ley: La negación del sufrimiento y la banalidad del mal en Chile

Cine: histeria y personalidad histriónica

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Grandes Esperanzas, la película de Alfonso Guarón sobre la novela de Dickens. Grandes esperanzas. 305 págs.,me lleva a pensar en los primeros capítulos de  Anthony Giddens – La Transformacion de la Intimidad 124 pags sobre el llamado Amor Romántico:

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Pero, sobretodo me lleva a pensar algunas cuestiones respecto a la histeria. Veamos que se dice por ahí. Para ver la película pinche en la foto.

la foto (38)El estilo de personalidad histérica puede pensarse como una sobre emocionalidad que tiene una cualidad de «como si» y un estilo cognitivo que es global y difuso. Este estilo sirve a la represión evitando la profundidad ya sea del pensamiento o del sentimiento que podría conducir a su resolución (Johnson, Estilos de carácter, Pág.161).Leer más »Cine: histeria y personalidad histriónica

Una perspectiva sociológica sobre el sufrimiento del chofer del Transantiago

 “¿Qué clase de sociedad es ésta, en la que se encuentra en el seno de varios millones de almas, la más profunda soledad, en la que uno puede tener el deseo inexorable de matarse a sí mismo, sin que nadie pueda presentirlo? Esta sociedad no es una sociedad; como dice Rousseau, es un desierto poblado de animales salvajes (…) Descubrí que, fuera de una reforma total del orden social actual, todos los intentos de cambio serán inútiles”[1]. Karl Marx. Peuchet: sobre el suicidio.1846.

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El extracto con se inicia este texto corresponde a un artículo de Karl Marx denominado: “Peuchet: sobre el suicidio” organizado en 6 capítulos en un total de 40 páginas. En el estudio introductorio a la edición en castellano de este documento traducido por Ricardo Abduca se señala que “Peuchet: vom Selbstmord” (nombre original en alemán) apareció en la revista renana socialista Gesellschaftsspiegel en enero de 1846. El título y subtitulo de la revista en cuestión consigna lo siguiente: “Espejo de la sociedad. Órgano para la representación de las clases populares desposeídas y para la iluminación de las urgencias sociales del presente”. El contenido de artículo escrito por Marx expone la opresión femenina doble (económica y familiar) en la sociedad burguesa en base a 3 suicidios registrados en las estadísticas del jefe del archivo de la policía de Paris Jacques Peuchet (1758-1830).

En términos metodológicos resulta particularmente interesante la utilidad que Marx ve en los registros de policía, lo cuales ya había usado anteriormente para hacer el paso de la crítica filosófica a la crítica social[2]. Respecto a los archivos de la policía señala: “estos funcionarios de carrera conocen mejor que ciertos socialistas atolondrados qué pasa en concreto con la sociedad”[3]. Así también en la presentación de Peuchet, Marx señala, sin dejo de ironía, el valor de estos registros interpelando al conocimiento a socialistas y comunistas:

“Peuchet escribió sus obras ya entrado en años. El material reunido venía en parte de los archivos de la policía de París, así como de la experiencia de su larga práctica en la policía y la administración: solo permitió que vieran la luz pública después de su muerte, para que nadie pudiera contarlo en el bando de los atropellados socialistas y comunistas que, como es sabido, carecen por completo de la formidable profundidad y los conocimientos universales, profundidad y conocimientos de la calidad de nuestros escritores, funcionarios y prácticos ciudadanos. ¿Veamos qué dice nuestro archivista de la Prefectura de la Policía de París con respecto al suicidio“[4].Leer más »Una perspectiva sociológica sobre el sufrimiento del chofer del Transantiago

Planeta fútbol: orgasmos, cazadores y nacionalismos.

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Captura de pantalla 2014-06-12 a la(s) 10.44.02Entrevista a Peter Sloterdijk. Der Spiegel 23, 2006

Un equipo de hermafroditas

[Trad. IAMC] Conversación de Sloterdijk con D. Kurbjuweit y L. Gorris.

El filósofo Peter Sloterdijk habla sobre orgasmos de goleadores y comunidades nacionales de excitación, sobre el cazador masculino que ya nadie necesita – y todo lo que esto tiene que ver con el fútbol-.

Señor Sloterdijk, cómo mira usted los juegos del mundial, ¿como fan o como filósofo?

Sloterdijk: Más bien como un hombre que se interesa por la arqueología de la hombría. El fútbol es atávico y es un método probatorio antropológico. Desde hace algunos miles de años buscamos los varones humanos una respuesta a la pregunta: ¿qué se hace con los cazadores que ya nadie necesita?. Visto desde nuestro diseño antropológico son los hombres construidos de tal manera que participen en cacerías. Sin embargo, desde hace ya 7000 años, desde el comienzo de la agricultura, sometimos a los cazadores a un enorme programa de sedantes. Entre más alto el nivel de la religión, mayor fue el intento de convencer al cazador interior de que en realidad ser varón era un vergüenza y de que los varones en cuanto varones jamás tomarían parte en la salvación.

Spiegel ¿A no ser que jugaran fútbol y reemplazaran la cacería de lo salvaje por la cacería del gol?

Sloterdijk: Así es. Apenas si hay un juego que pueda imitar tan claramente nuestro viejo y protoartillero sentimiento de éxito en la cacería. Cuando uno ha paralizado al cazador interior, lo ha matado completamente, se llega entonces inevitablemente a la convicción de que no hay en el mundo algo más tonto que la reacción de un jugador de fútbol tras el anotar un gol. Es realmente obsceno lo que se llega a ver. Comparados con una actriz-porno, ella sentiría vergüenza de estos extraños orgasmos de goleador que son representados para el público que paga. Pero tan pronto como se renuncia a dar muerte al cazador interior, se siente de inmediato lo que se está negociando en el césped. Allí se escenifica, a saber, el más viejo sentimiento de éxito de la humanidad: acertarle con un objeto balístico a una presa que intentaba protegerse por todos los medios. Creo que es este punto en donde se puede traer a cuento el concepto «deep play“. Él designa los tipos de juegos que arrastran a los hombres por completo.

Spiegel El varón primitivo es pues, en gran parte, inútil y solo sirve para el juego. ¿Le va mejor a las mujeres?

Sloterdijk: Las mujeres son por origen recolectoras y a ellas se las necesita ahora más que nunca, pues las recolectoras devienen por el camino más corto consumidoras. En este punto son las mujeres mucho más compatibles con el capitalismo que los varones. En la consumidora se muestra todavía esa satisfacción callada, triunfal, de la recolectora que lleva algo a la casa en su canasta. De ésta ha surgido ese misterioso universal femenino: el bolso de mano. Un varón sin lanza o sin balón, puede ser, pero una mujer sin bolso de mano es antinatural.

Spiegel ¿Personalmente se deja arrastrar por el fútbol?

Sloterdijk: He encontrado una referencia pasable al fútbol en una vía subsidiaria de la formación. No obstante, para llegar a ser un hombre normal, tuve que hacer el rodeo por la antropología. Como antropólogo me permito también, por así decirlo, ser un hombre. Pertenece a la dotación fundamental de lo humano un cierto grado de disposición a volverse loco junto a los otros. Y me lo he permitido en mis días maduros de vez en cuando.

Spiegel Se ha comprado el GoleoLeer más »Planeta fútbol: orgasmos, cazadores y nacionalismos.