La ciudad de Punta Arenas y la exploración antártica
La foto de Shackleton Pardo y los sobrevivientes del Endurance (Calle O’higgins 914)
El INACH publicó el 2020 el libro Huellas Antárticas. Un trabajo minucioso que releva hitos de la exploración antártica en la ciudad de Punta Arenas. Algunas de estas huellas podemos verlas aquí:
Aqui se puede descargar Huellas Antarticas.
Destacaré la calle Ohiggins. Calle de hoteles. Hotel de France (27) Amundsen y Hotel Royal (31):

La famosa foto en el Hotel Royal. Ohiggins 914 (actual Pub Celebrity )
Más abajo es posible apreciar la fotografía de Cándido Veiga a Luis Pardo en 1916 con los 22 sobrevivientes del Endurance, luego de estar atrapados en la Isla Georgia del Sur casi 2 años. Junto a esta fotografía, existen varias más del mismo autor que dan cuenta del arribo a Punta Arenas y la calurosa recepción a los náufragos de parte de toda la ciudad.
La foto de los 22 sobrevivientes junto al Piloto Parto fue tomada en Calle Ohiggins 914. Hoy en el mismo lugar, un siglo después que el hotel fuera arrasado por un incendio, funciona allí un centro de eventos con tocatas de bandas locales. En la fotografía se encuentran James Wordie, Geólogo de la Universidad de Glasgow, jefe del equipo de científicos del Endurance, Robert Clark, Biólogo; Leonard Hussey, Meteorólogo, Reginald James, Fisico; George Marston, Artista y Frank Hurley, fotógrafo.


El fantasma de Shackleton y Pardo.
El explorador irlandés Ernest Shackleton, está fuertemente asociado a Punta Arenas. Sin embargo, a pesar de su importancia histórica, podemos dar cuenta de un vacío en el desarrollo y puesta en valor de las huellas patrimoniales de su paso por la ciudad. Hay iniciativas, pero podemos hacer aún más.
La expedición de Shackleton fue organizada de tal modo que incluso contó con el famoso aviso publicado en la prensa inglesa de la época: “Se buscan hombres para un viaje peligroso. Sueldo bajo. Frío extremo. Largos meses de completa oscuridad. Peligro constante. No se asegura retorno con vida. Honor y reconocimiento en caso de éxito». Resulta llamativo el hecho que este aviso no sea exhibido en la ciudad de Punta Arenas, considerando su enorme valor simbólico para la ciudad pensada como puerta entrada o ciudad custodia. Al respecto resulta muy relevante tener en consideración el trabajo de Fernando Prats quien en su obra “Gran Sur” reprodujo este aviso en grandes letras de Neón (16 metros en total), trabajo que está disponible para ser instalado en la ciudad hace más de 10 años y que no se ha llevado a cabo.

Como sabemos, el hotel Royal fue el escenario del registro del final de esta experiencia icónica de rescate de la exploración de la Antártica a inicios del siglo XX. La fotografía de la tripulación completa rescatada, ya todos recuperados y descansados junto al piloto Pardo fue tomada en las puertas del Hotel Royal, lugar donde se alojó Shackleton. ¿Pero si somos un visitante de la ciudad como podemos saberlo?.
La imagen que sigue corresponde a una tarjeta postal de principios del siglo xx en que se aprecia el hotel Royal en la esquina de Ohiggins con Menendez.

La imagen de abajo fue tomada el 24 junio de 2024.

El registro triunfal del rescate como hecho histórico en la ciudad de Punta Arenas, fue gracias a un famoso fotógrafo de la época, cuyo estudio se encontraba en calle Roca 966.
Imagen del estudio de Cándido Veiga en Calle Roca 966 (cortesía de cineteca nacional). Este sitio de la ciudad es relevante además porque estas instalaciones permitieron el revelado de las imágenes del documental de la expedición de Shackleton, registro realizado por el australiano Frank Hurley.

¿Sabías que la expedición rescatada por el piloto Pardo fueron a la largo de sus vida referentes en investigación científica antártica?. Solo al pasar podemos mencionar el caso de James Wordie, el Geólogo de la Universidad Glasgow, jefe del equipo de científicos del Endurance que a pesar de quedar atrapado en el hielo siguió realizando investigación en Oceanografía y Hielo. Desde diciembre de 1914 hasta octubre de 1915 a pesar del naufragio de su barco, sondeó el fondo del mar, recogió muestras de agua, estudió el hielo marino e hizo observaciones de temperatura a diferentes profundidades. El trabajo de Wordie contribuyó a un crecimiento en el conocimiento de la hidrografía y oceanografía del Mar de Weddell. Fue presidente del Instituto Scott de investigación polar (SPRI) centro dependiente del Departamento de Geología de la Universidad de Cambridge. Wordie, gracias a sus investigaciones y experiencia ayudó a planificar el primer ascenso al monte Everest en 1953. Wordie fue presidente de la sección británica del Año Geofísico Internacional en 1957-1958, el mismo período en el que fue nombrado caballero[1].
[1] Los datos biográficos de la tripulación fueron tomados de la información que provee en línea el Scott Polar Research Institute, dependiente del Departamento de Geografía de la Universidad de Cambridge. Respecto a Wordie, ver Instituto Scott de Investigación Polar. https://www.spri.cam.ac.uk/museum/shackleton/biographies/Wordie,_James_Mann/

¿Cómo hacer de Punta Arenas una ciudad antártica plena?
Quizás partir por un circuito histórico antártico consolidado, vinculado con la oferta turística local, que permita a sus habitantes experimentar y conocer el rico patrimonio polar local.
La experiencia de caminar y recorrer la ciudad nos dice muchas cosas.Si bien contamos con monumentos y lugares que conectan con la historia y el presente de la exploración e investigación antártica, éstos no son protagónicos en la experiencia de visitantes y habitantes. Y las razones están a la vista.
La encuesta realizada en el marco del proyecto “De puerta de entrada a ciudades custodia. Ciudades Antárticas”, da cuenta que un 63,8% de la población de Punta Arenas se encuentra “nada o poco informada” respecto de la relación de su ciudad con la Antártica. Otro resultado da cuenta que un 71, 3% no ha asistido a una exposición de arte, festival o actividad cultural relacionada con la Antártica. Sin embargo, ante la pregunta cuán responsables se sienten sus habitantes sobre el futuro de la Antártica, los ítems “suficientemente responsable” y “muy responsable” alcanzaron en conjunto un 57.6%. Esto es visto como una paradoja desde el punto de vista de la psicología social. ¿Cómo podríamos superar esta paradoja?.
Quizás la respuesta está en valorar de mejor forma nuestro patrimonio cultural para proyectarnos al futuro. El circuito histórico antártico de Punta Arenas, invita a recorrer más de 50 puntos en la ciudad, muchos de ellos han sido identificados con placas de acero. Recordar esos hitos nos dota de identidad. Sin embargo, un análisis del recorrido da cuenta que el 70% de las placas y señaléticas, instaladas tras un valioso esfuerzo conjunto entre actores locales, hoy están deterioradas. Y eso requiere ser abordado con participación de todos sus habitantes.
El espacio público educa
La ciudad cuenta desde hace décadas con dos hitos de bronce que representan “el Territorio Antártico Chileno” al inicio de las avenidas Independencia y Colón. Sin embargo, tenemos una brecha para representar también lo que desde el año 1959, es el Sistema del Tratado Antártico, una normativa que al mismo tiempo que resguarda los derechos soberanos de Chile, invita a proteger la Antártica, un continente sin armas, destinado a la paz y la ciencia. Una experiencia única a nivel internacional. ¿Qué debemos aprender de ello?.
Chile es uno de los 12 países signatarios del Tratado Antártico, un acuerdo que pone en el centro la cooperación y no la competencia. Actualmente, nuestro país está desarrollando más de 100 proyectos científicos, con acciones de cooperación permanente con más de 30 países que usan habitualmente Punta Arenas como punto logístico. Todo ello constituye una oportunidad enorme de desarrollo económico, social y cultural para nuestra región. En este marco, el proyecto Nodo Laboratorio Natural Antártico que se ejecuta desde este año, ha asumido el desafío de coordinar esfuerzos de cooperación, convocando a un diagnóstico colectivo y participativo para proyectar acciones conjuntas.
Si bien existen dos excelentes guías sobre el circuito histórico antártico publicadas por el INACH (2013 y 2020), disponibles de modo gratuito, para orientar recorridos por la ciudad, la ausencia de un esfuerzo conjunto de conservación, actualización y profundización de la experiencia en los puntos de interés, daña la experiencia de quienes buscan aprender y conectar con su historia e identidad. Quizás consolidar este circuito sea el inicio de un camino, un pre-texto, para un futuro cercano, en el cual Punta Arenas sea una ciudad impregnada de valores antárticos desde el punto vista político, económico, social, ecológico y cultural. Solo debemos poner de nuestra parte, hacer del espacio público, allí donde se convive y también se debaten ideas, un asunto de bien común y de cooperación que se respire al recorrer la ciudad.
La ruta de Shackleton, incluye el puerto, el Club Británico, la Primera y la Segunda Compañía de Bomberos, el Palacio de la Gobernación, el Club Croata, la Plaza de Armas, el Teatro Municipal “José Bohr”, la Iglesia St. James, The British School, el Chalet Milward, el Hotel Royal, el Hospital de la Caridad, el Club Hípico, y el muelle Shackleton, frente al frigorífico de Río Seco. A estos se suman objetos pertenecientes a las colecciones del Museo Naval y Marítimo, el Museo Salesiano Maggiorino Borgatello y el Museo de sitio Nao Victoria.

Nota para un futuro apunte: La energía del carbón y los pontones
Uno de los registros muchas veces desconocidos para el habitante actual de la ciudad, es la existencia de un ferrocarril en pleno Punta Arenas, el cual llegaba a la Mina Loreto.

El explorador polar Charcot médico francés al igual que su padre, Charcot, quien fuera maestro de Sigmund Freud en su estadía en el hospital de Paris.


Charcot da cuenta la importancia de la flota inmóvil de pontones que se encontraba frente a Punta Arenas.
“El verdadero elemento vital de la expedición fue el carbón…(…)…. el Gobierno de Chile guardó hasta nuestra llegada estos importantes suministros en su pontón y nos ayudó a embarcar el necesario, guardando el excedente para nuestro regreso. Así pudimos salir, con nuestros bunkers absolutamente llenos de combustible de primera elección y veremos cómo, en la propia Antártica, tuvimos la suerte de poder abastecernos de nuevo”. Charcot, pag 22.


Bibliografía.
INACH. Huellas Antárticas en Punta Arenas y Magallanes. 2020.
La ruta de Schakleton. Pagina web Inach.
https://www.shackletonendurance.ie
Sugiero ver también un conjunto de publicaciones, en especial: Ciudades Antárticas.


