Valdivia. Congreso investigación Antártica
Entre este lunes 28 de julio al 1 de agosto de 2025.

En el Congreso presenté tres trabajos, desarrollados junto con Pablo Ruiz, diseñador de Inach, una reflexión sobre la experiencia de Antartikanos y otro sobre el Circuito Histórico Antártico (màs abajo los ppts). El tercero, sobre Puerto Williams y Antártica en conjunto con Cristobal Emilfork, estudiante de Doctorado en Antropología y compañero de oficina.
PONENCIA 1. Antartikanos. Martes 29 de julio 2025
Antartikanos: una experiencia para recrear la identidad antártica
La ponencia propone pensar la identidad antártica desde habitantes de Magallanes por medio de sus creaciones. A partir del proyecto Antartikanos —iniciado en 2017 y revitalizado en 2021 y 2025—, se presenta una crítica y una apuesta: si bien Chile se proyecta como polo de ciencia, logística e innovación antártica, en las ciudades como Punta Arenas y Puerto Williams persiste una débil apropiación simbólica de la Antártica en la vida cotidiana.
Encuestas comunales recientes (marzo 2025) muestran que el 78,6% de las personas nunca o rara vez asiste a actividades antárticas, y más del 70% no ha participado en exposiciones, festivales o eventos culturales vinculados al continente. Esta carencia de circulación simbólica ocurre a pesar de que Magallanes concentra una de las mayores tasas de agentes culturales por habitante en Chile. Se evidencia, entonces, una desconexión entre el capital creativo disponible y su proyección hacia la Antártica como relato compartido.


Desde esta premisa, se expone que la identidad antártica puede construirse sin necesidad de contacto directo con el territorio, a través de lo que se denomina pertenencia mediada. En este proceso, Antartikanos aparece como una plataforma de codiseño entre artesanos, artistas, ilustradores y comunidades, que busca generar expresiones materiales —tejido, ilustración, serigrafía, etc— capaces de narrar lo polar desde Magallanes. Siendo una estrategia para «hacer tribu».
Las reflexiones se articulan con marcos teóricos como la crítica a la industria cultural (Adorno y Horkheimer, 1943), los trabajos sobre lo culto, lo popular y lo masivo (Canclini, 1990) en incluso Marx (1864) y la idea de que no basta con producir bienes simbólicos valiosos: estos deben circular, insertarse en redes de consumo, valorización y apropiación. Aquí surge el segundo gran eje de la ponencia: la circulación como problema estructural.
La experiencia del colectivo Antartikanas revela tensiones con el mercado global, que muchas veces subalterniza lo local. Se discute la apropiación comercial de los diseños regionales (pingüinos, ovejas, fauna) por grandes importadoras que replican estos símbolos a bajo costo. También se evidencia la ausencia de una política pública que proteja y fomente la circulación de estos bienes simbólicos, haciendo que la identidad antártica construida desde el sur quede subordinada.
La ponencia concluye con una invitación: ¿cómo territorializar simbólicamente la Antártica en la vida cotidiana de Magallanes y Chile?. La respuesta no está solo en nuevos relatos, sino en materialidades vivas (tejidos, cerámicas, ilustraciones, esculturas), en condiciones estructurales de circulación, y en una política cultural que reconozca que la identidad antártica también se habita desde la creación local.
PONENCIA 2. Circuito Histórico Antártico. Miércoles 30 de julio 2025.
1. Síntesis narrada de la presentación
La ponencia se abrió señalando la desconexión simbólica y cotidiana de la ciudadanía de Punta Arenas con el mundo antártico, a pesar de vivir en una ciudad posicionada como «puerta de entrada a la Antártica». Apoyado en datos de encuestas del Nodo Antártico, evidenció que más del 70% de los habitantes nunca ha participado en actividades antárticas ni percibe información sobre la Antártica en su entorno urbano.

Desde allí, introdujo el Circuito Histórico Antártico, desarrollado por INACH desde 2013, con más de 50 puntos identificados en la ciudad. Sin embargo, denunció que un 70% de la señalética está dañada o ausente, incluyendo sitios clave como el ex Hotel Royal, hoy Pub Celebrity, donde se tomó la emblemática fotografía del piloto Pardo con Shackleton. Este caso fue expuesto como símbolo de desmemoria urbana y pérdida de sentido patrimonial.

La ponencia relató entrevistas con locatarios y vecinos, observando que la historia antártica no está presente en su cotidianidad ni en su relato identitario. Propuso pensar los sitios como «almacenes de memoria» que deben ser activados mediante procesos interdisciplinarios, afectivos y creativos, más que mediante simples placas. Usó el ejemplo del banjo del Endurance para mostrar cómo elementos aparentemente anecdóticos (como la música) pueden tener una fuerza simbólica vital en contextos extremos, y cómo eso puede ser replicado en claves locales.

Cerró apelando a una narrativa «contrabandista» (siguiendo a Pablo Ruiz), donde la divulgación antártica se infiltra en espacios inesperados —como un pub o una obra teatral— activando afectos y memorias desde lo cotidiano y lo popular.
2. Análisis
La presentación se inscribe en la sociología de la vida cotidiana y la memoria colectiva (Halbwachs), articulando elementos patrimoniales, afectivos y urbanos en el contexto de la Antártica. La ponencia plantea una crítica no solo a la falta de políticas sostenidas en patrimonio antártico, sino también a la concepción tecnocrática del vínculo con la Antártica, dominado por instituciones y discursos científicos o militares.

Su propuesta tensiona la relación entre patrimonio material (placas, edificios) y simbólico (memorias, emociones, afectos), proponiendo una mirada más compleja, creativa y crítica. El énfasis en el caso del Pub Celebrity como punto de activación patrimonial no es anecdótico, sino que abre preguntas sobre cómo se construye la identidad antártica desde abajo, con los actores del barrio, desde el comercio, la música o la informalidad.

El recurso al “contrabando antártico” como forma de generar conciencia crítica introduce una dimensión subversiva a la divulgación científica, rompiendo con los formatos tradicionales y buscando interpelar emocionalmente al público desde espacios donde no se espera encontrar a la Antártica.
3. Reacciones de los asistentes
Las intervenciones del público mostraron una mezcla de entusiasmo, frustración institucional y aspiraciones transformadoras:
- Un representante de Fundación Antártica 21 valoró la propuesta, pero lamentó la dependencia de las iniciativas del Estado: «en Chile, lo antártico termina donde termina el Estado», señaló, criticando que la ciudadanía no se empodera del relato antártico porque no hay condiciones para ello. Usó la figura de San Francisco de Asís evangelizando a los pajaritos para describir la sensación de predicar en el vacío.
- Hubo un llamado a no depositar toda la responsabilidad en las ciencias sociales sin recursos ni institucionalidad que las respalde: «es demasiada presión dejar la esperanza solo en manos de las ciencias sociales», comentó otra asistente, en una crítica a la lógica de “poner el peso simbólico donde no hay inversión estructural”.
- También se valoró la presentación como una provocación productiva que refuerza la necesidad de crear instrumentos vinculantes para el desarrollo de programas antárticos culturales y patrimoniales, sin que la cultura quede como “una caja negra” que explica lo inexplicable.
- Se hizo énfasis en que la política antártica actual está hecha para justificar recursos soberanos del Estado, no para fomentar vínculos ciudadanos o procesos de arraigo con la Antártica.

PONENCIA 3. Puerto Williams. miércoles 30 de julio 2025. Cristóbal Emilfork y Marcelo Astoga.

Los imaginarios juveniles sobre el futuro de Puerto Williams y su relación con la Antártica, a partir de una experiencia metodológica desarrollada en el Liceo Donald McIntyre Griffiths con estudiantes de segundo medio. La reflexión se sitúa en el contexto de las políticas nacionales que postulan convertir a Puerto Williams en un «polo antártico cultural, logístico y científico». A través de relatos, dibujos y comentarios, se exploran tensiones entre progreso y naturaleza, arraigo y desarraigo, pertenencia y espectaduría. La ponencia propone una lectura crítica sobre la construcción identitaria en territorios del extremo sur de Chile y plantea la necesidad de una aproximación participativa e inclusiva para resignificar la relación entre comunidad local y proyecto antártico

Cs Sociales y Humanidades en Valdivia. Miércoles 30 de julio 2025.
Una agenda de Cs sociales para Antàrtica en un contexto que tiene restos de «guerra frìa».

“Ciencias Sociales y Humanidades antárticas: panorama actual, perspectivas y brechas desde Sudamérica”.
El simposio discutió cómo construir una agenda propia de Ciencias Sociales y Humanidades (CSH) para la Antártica desde Sudamérica, identificando tensiones (nacionalismo vs. enfoques decoloniales; ciencia “global” vs. necesidades territoriales), obstáculos institucionales en Chile, y caminos de trabajo interdisciplinar (CTS, “más‑que‑humano”), con propuestas para articular políticas y programas duraderos.

Temas centrales tratados
- Preguntas marco y contexto internacional. Se invitó a situar las CSH antárticas en su coyuntura histórica y en la reconfiguración del poder global, preguntando “¿en qué momento estamos y hacia dónde vamos?” y cómo eso incide en Antártica. La pregunta condensadora fue: “¿Qué podemos hoy hacer juntos?”
- Evidencia y líneas de trabajo existentes. Se comentó un mapeo de publicaciones: predominio de estudios geopolíticos; presencia de educación antártica, literatura/imaginarios y arquitectura; aporte de la “imaginación sociológica” y de las artes para abrir agendas nuevas.
- Geopolítica y arquitectura / imaginarios. Se mostraron investigaciones sobre concursos de arquitectura antártica como expresión de valores y sobre cómo el Reino Unido comunica el espacio antártico vía cambio climático.
- “Más‑que‑humano” y giro posantropocéntrico. Se propuso incorporar marcos de Haraway, Braidotti y otras filósofas de la ciencia para pensar relaciones humano‑no humano en Antártica.
- Ejemplos de vinculación/puertas de entrada. Se compartieron experiencias como un “café antártico” y un club de ciencias antárticas para niñas/os (8–11 años), reconocido como interés estratégico por Tierra del Fuego.

Tensiones y debates
- Nacionalismo vs. enfoques decoloniales. Se advirtió la tentación de orientar CSH a proyectos soberanistas y, en contraste, se llamó a leer críticamente los colonialismos (incluido el chileno) y a ampliar el horizonte colaborativo.
- “Imaginario antártico” bajo disputa. Hubo voces que cuestionan qué entendemos por ese imaginario y que lo asocian a la ausencia de una agenda propia; la comunidad internacional suele privilegiar el Ártico por su población residente.
- Interdisciplinariedad e idioma común. Se propuso avanzar “tomados de la mano” de las ciencias naturales, acordando lenguajes puente (p. ej., “sistemas socioculturales”) para hacer agenda conjunta.
- Internacionalización segmentada. Aunque ~66% de primeras autorías son nacionales y ~33% internacionales, ese 33% concentra mayor visibilidad en revistas top: una internacionalización “segmental” que puede subordinar agendas locales.
- Validación por “haber ido” y métodos. Se discutió la legitimidad/valor agregado de la experiencia etnográfica en terreno, sin convertirla en barrera de estatus (punto enlazado con CTS y “abrir la caja negra” de la práctica científica).

Obstáculos identificados (Chile/Sudamérica)
- Inestabilidad política y falta de horizonte. Rotación ministerial y ausencia de planificación de mediano plazo frenan agendas sostenidas.
- Gobernanza antártica dominada por diplomacia y FF.AA. Ese control “post‑Guerra Fría” limita colaboración público‑privada y hasta la imaginación de lo investigable.
- Dependencia de agendas externas y fricciones regionales. Falta de agenda propia y dificultades para cooperar incluso con Argentina.
Propuestas y caminos de acción que surgieron
- Agenda estratégica situada (territorios). Impulsar agendas desde nodos regionales—no sólo Santiago—y evaluar la factibilidad de un polo científico en Magallanes con apoyo estatal deliberado.
- Fortalecer CSH dentro de INACH/IDEAL y en el ecosistema. Hacer explícita una agenda de CSH en políticas nacionales, con programas (no sólo proyectos) y métricas alineadas a colaboración real.
- Alianzas y manifiesto regional. Mayor incidencia latinoamericana en instancias SCAR/Standing Committee, defendiendo reconocimiento mutuo y evitando colonialidades en la cooperación.
Preguntas abiertas que dejó
- ¿Cómo delinear una agenda propia sudamericana que dialogue (sin subordinarse) con la ciencia “global”?
- ¿Qué lenguajes compartidos permiten avanzar en interdisciplinariedad sin diluir la especificidad de las CSH?
- ¿Cómo incorporar de manera sistemática el giro posantropocéntrico en la investigación antártica?
Estamos aquí desde el proyecto Nodo Antártico.
https://mastor.cl/la-ciudad-de-punta-arenas-y-la-exploracion-antartica/

